Esclavitud sexual

He aquí una muestra de cómo quedaría mi versión en castellano del ensayo de Voltairine de Cleyre Esclavitud sexual. Lo he subido a issuu.com, pero algo -quizá su título, quizá el grabado que figura en la cubierta- hace que no se puede ver sin tener cuenta de Issuu y declarar ser mayor de edad.


Muestra_Voltairine

Posted in Uncategorized | Leave a comment

Protected: Lo que aprendí en el bagne (VI). La guillotina

This content is password protected. To view it please enter your password below:

Posted in Uncategorized | Tagged , | Enter your password to view comments.

Protected: Lo que aprendí en el bagne (V). Los reos

This content is password protected. To view it please enter your password below:

Posted in Uncategorized | Tagged , | Enter your password to view comments.

Protected: Lo que aprendí en el bagne (IV). La libertad

This content is password protected. To view it please enter your password below:

Posted in Uncategorized | Tagged , | Enter your password to view comments.

Protected: Lo que aprendí en el bagne (III). Fugas

This content is password protected. To view it please enter your password below:

Posted in Uncategorized | Tagged , | Enter your password to view comments.

Protected: Lo que aprendí en el bagne (II). Sobrevivir y/o morir

This content is password protected. To view it please enter your password below:

Posted in Uncategorized | Tagged , | Enter your password to view comments.

Protected: Lo que aprendí en el bagne

This content is password protected. To view it please enter your password below:

Posted in Uncategorized | Tagged , | Enter your password to view comments.

Una de moros y connotaciones

Una polémica recurrente en nuestra lengua, al menos en su variedad española, es la del nombre y adjetivo «moro/a». La polémica está en si la palabra ya tiene connotaciones peyorativas y no vale la pena intentar utilizarla sin ellas o, al contrario, es bueno seguir usándola y evitar el miedo a esas connotaciones, pues de lo contrario, piensan algunas personas, regalaríamos la palabra a quienes ya quieren ser despectivos. Sobre esto se ha dicho y escrito mucho –Arturo Pérez-Reverte probablemente sea quien más ruido ha levantado sobre ello en varias ocasiones, como sobre otros temas–, pero me parece que en parte se está cogiendo el rábano por las hojas.

Se ha convertido este en un debate a propósito de las intenciones, material viscoso que se le escurre a uno entre los dedos mientras intenta examinarlo. Al hacerlo, estamos perdiendo de vista la palabra en sí: ¿qué es moro o mora? Dejando de lado las conversaciones sobre historia, la primera y tercera acepciones de la definición que da el diccionario de la RAE son las habituales e interesantes en el presente, pero no hace falta ser experto en nada para ver lo que el académico cartagenero no ve, a saber: que esta es una palabra confusa. Nos explicamos: un moro puede ser un marroquí o incluso un argelino (remitiéndonos a la primera acepción, que tampoco es muy exacta y proviene de tiempos en que no existían los estados actuales) o un musulmán, pero no todos los marroquíes ni argelinos son musulmanes y la mayoría de los musulmanes, de hecho, no tiene ninguna relación particular con esos países. Para colmo, muchos hablantes españoles no tienen problema en utilizar «moro/a» como sinónimo de «árabe», aquellas veces que conseguimos que un hablante así se explique tanto como para sacar eso en claro –este es el momento de recordar que la aplastante mayoría de los musulmanes no son árabes, sino indonesios, bengalíes, etc.–. Entonces, ¿un árabe que no sea musulmán ni magrebí también podría ser moro?
Una gran confusión que, por supuesto, no se da sólo en este caso: en tiempos de las cruzadas, muchos europeos empezaron a utilizar «sarraceno» indistintamente como sinónimo de «musulmán» o para referirse a los nativos de una región árabe concreta y algo parecido sucedió entre los árabes con «europeo» y «franco», por los cruzados franceses.

En todo caso, con esta enorme mezcla llegamos al punto clave, que otros habrán vivido en sus carnes: el punto en que intentas aclarar si tu interlocutor habla de moros en sentido geográfico, religioso o cultural y te das cuenta de que él mismo no lo sabe. El caso de «moro/a» es sólo un buen ejemplo de algo que va mucho más allá: nuestra capacidad  de hablar, incluso sin dudas, incluso con toda rotundidad, de algo que no conocemos bien e incluso de personas… sin saber de qué personas hablamos. Un fantasma recorre la lengua: el fantasma del cuñadismo, de la frase tan tajante (en las formas) como floja (en el referente). Y, si hablar es fácil, tanto o más lo es callarse. Si hablar es humano, también lo es pararse a pensar qué es exactamente lo que uno está pensando, en quién está pensando. Al fin y al cabo, no hace falta ser un filósofo del lenguaje como Wittgenstein para saber que, de lo que no se puede hablar, es mejor callarse.

Posted in Uncategorized | Tagged , | Leave a comment

Los anglicismos más irritantes

Internet ha engendrado o fomentado anglicismos innecesarios. Dejando de lado las confusiones (¿en cuántas películas o series hemos leído u oído «definitivamente», como traducción de «definitely», en lugar de «claramente»?) y los calcos, no menos innecesarios (como «concretizar» en lugar de «concretar»), los anglicismos puros abundan. He aquí la media docena que un servidor encuentra más irritante:

slow motion -> en castellano paladino, «cámara lenta»

random -> cualquiera

[hacer] spoilers -> si bien en algún caso no tiene nada de malo el sustantivo, ya que puede ser útil por lo conciso (como en «Advertencia: contiene spoilers»), la mayoría de las veces alarga las frases innecesariamente, además de darles ese toque anglizado que suena más a provincianismo intelectual que a otra cosa («No hagas spoilers» en vez de «No la/lo destripes»).

hater -> criticón/ona, …

runner/running -> posiblemente la joya de la corona; podemos entender, aunque no nos guste, la concisión de «soy runner» frente a «salgo a correr» o «me gusta correr» y similares. Lo que no entendemos, además de llevar la brevedad hasta ese extremo, es la locución verbal que juramos haber oído y leído y que hasta alarga las frases: «hago running», «me gusta hacer running», etc.

selfie -> esta también compite por el primer puesto. Se suele oír en masculino, pese a ser un tipo de foto (femenino), molesto hecho que tiene que ver con la tendencia general del castellano a crear casi todos sus neologismos por defecto en este género. Lo peor no es eso, lo peor es que es un sustantivo hecho en y para una lengua como la inglesa, donde no existen los verbos pronominales, y lo estamos copiando en la nuestra, donde sí existen. «They took a selfie… », muy bien. «Se hicieron una foto… », aha. «Se hicieron un/a selfie… »; no, a ver, si os hicisteis una foto, ya se entiende que fue de vosotras mismas o mismos, no hace falta andar cambiando «foto» por «autofoto», «self-picture», «selfie», ni nada.

Y por cortesía de la casa… «vintage». Este es especial porque, antes de venir del inglés, fue un vocablo francés (de «vendange», vendimia, aunque más en el sentido de «añada, cosecha»). Como su origen le delata, aquí en España se oye mucho la pronunciación afrancesada /bin’taʃ/, bintash, lo cual tiene su gracia cuando se oye a los franceses, que lo consideran un anglicismo más, pronunciar /’vintidʒ/, víntidj. El sentido anglosajón, por cierto, era el de algo que es bueno, independientemente de ser antiguo o de ocasión, no por el hecho de ser antiguo, mucho menos por parecerlo… dado que se usa más bien en este sentido, el de algo de estética anticuada, ¿por qué no dejar el sencillo «retro»? Puede que también venga del inglés, y antes del francés, pero sigue siendo un prefijo latino, sencillísimo y con el que es casi imposible tener faltas de ortografía o pronunciación. Al menos, mientras estas no se pongan de moda.

Posted in Uncategorized | Tagged | Leave a comment

Hic sunt dracones

Por fin tengo el placer de decir que he publicado mi segunda recopilación de escritos: Hic sunt dracones. Es una antología algo más extensa y cohesionada que la anterior y consta de cinco relatos y un texto algo más inclasificable, en formato A5:

http://issuu.com/brunoteclea/docs/hic_sunt_dracones

Si alguien se anima a leerlo, ¡que le aproveche!

Posted in Uncategorized | Tagged | Leave a comment